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martes, 5 de octubre de 2010

CristianKilyGonzalez.blogspot.com: "Kily: "No me peleé con Merlo" (LaCapital.com.ar)

Ya en la práctica se lo notaba molesto. Sobre todo cuando el grueso de la prensa comenzó a desplegar su logística sobre la cancha número dos del country de Arroyo Seco. Cristian González tomó la palabra luego de la sesión vespertina. Frontal como siempre fue al hueso de la cuestión. “Antes de hablar de fútbol, que es lo que deberíamos hacer, quiero dejar algunas cosas en claro. No me peleé con Merlo cuando decidió que no jugara ante Ferro, y estoy podrido de que se inventen cosas de mí cuando suceden algunas cuestiones raras en el club”, remarcó enérgicamente.
   El enojo del Kily aludió a la versión radial donde se lo relacionó en una pelea verbal con el técnico tras comunicarle que no iba a estar en Caballito. Si bien el jugador primero generalizó con los medios, luego aceptó que no era así. “No sé quién, porque no conozco a todos (a los periodistas), pero quiero saber cómo son algunos temas que se dijeron. Como que estaba peleado con Merlo o que yo ponía o sacaba a Zarif. Y eso ya me tiene harto. Acepto que me critiquen cuando juego mal, que me digan que me tengo que retirar, pero ya decir cosas que no son ciertas, no. Hay gente que está diciendo continuamente que el grupo está dividido o no banca al técnico, y no es así”, deslizó el jugador.
   También hizo un análisis del presente canalla. “Como todo hincha de Central, estoy preocupado y triste porque no es lo que habíamos pensado cuando empezó el torneo. Pero esa es la realidad y hay que saber afrontarla. Hay que revertir esto como sea porque no hay excusas de nada”, destacó.

lunes, 27 de septiembre de 2010

CristianKilyGonzalez.blogspot.com: "Afirman que algo anda mal entre Merlo y el Kily González" (NotiExpress)

"Me tienen podrido", dicen que gritó el Kily González cuando se retiró ayer del entrenamiento matutino. Parece que algo se quebró entre el consagrado volante y el técnico Merlo. Lo reveló el portal "Rosarionoticias".

Aquellos que frecuentan los pasillos de Rosario Central afirman sin titubeos que en la mañana del jueves la relación entre Reinaldo Merlo y Cristian González se quebró definitivamente. Si bien el entrenador lo negó en la conferencia de prensa y el Kily prefirió llamarse a silencio, la discusión que habrían mantenido trascendió la privacidad del vestuario canalla.

"Me tienen podrido", gritó a los cuatro vientos Cristian González cuando se retiraba de la práctica matutina del jueves en el predio de Arroyo Seco. Acto seguido, se subió a su camineta y se retiró sin dejar rastros ni emitir declaraciones a los periodistas que observaban atónitos la situación.

Según pudo averiguar Rosarionoticias, antes de su partida, el otrora capitán mantuvo un fuerte entredicho con Reinaldo Merlo, quien le había comunicado la decisión de excluirlo del equipo titular con el objetivo de preservarlo, dado que el zurdo no se encuentra en óptimas condiciones a raíz de un golpe que sufrió en la zona intercostal ante Almirante Brown.

A pesar de que el cuerpo médico dejó entrever que el jugador presenta un problema en un cartílago, en el búnker canalla se supo que las condiciones físicas de González eran idénticas a las que exhibió en el encuentro ante la CAI. Entre la exclusión, los enojos y las discusiones, en el plantel de Arroyito parece que finalmente algo se rompió.

miércoles, 28 de abril de 2010

CristianKilyGonzalez.blogspot.com: "El fútbol con guantes y protectores bucales" (Crítica)


Kily vs Riquelme. Viejos rencores expuestos en el Boca-San Lorenzo del domingo.

No todo fue Desábato vs. Ortega. Verón cargó contra Cappa y el presidente de Colón sobre los jugadores, el Kily González contra Riquelme. Meiszner, virtual número dos de la AFA, contra el empresario Daniel Vila. Siguen las firmas. Es una epidemia que avanza por todos los wines. Al fútbol, pasión de multitudes, no hay vacuna ni barbijo que lo proteja. El mal, común en todos los ámbitos, es tan cotidiano que llamarlo así parece exagerado. Ya ni siquiera el verde césped se salva del amarillismo que semana a semana gana más lugar en las páginas deportivas, en las charlas de café, en los vestuarios. Antes, cuando alguien decía que se dedicaba al periodismo deportivo, era común que le preguntaran el nombre de algún pibe de las inferiores con futuro de crack. Hoy lo que interesa es otra cosa: “¿Tenés un chisme, una bomba o alguna primicia para contar?”.

En esta página no habrá chismes, bombas ni primicias. Pero sí se le dará lugar a mucho de lo que dejó la fecha 16 del Clausura y que, según la concepción compartida de esta sección, poco tiene que ver con el fútbol que nos gusta.
¿Comenzó un concurso en el fútbol argentino para ver quién es más guapo adentro de la cancha, quién se la banca más, quién supera los límites en cuanto a conductas antideportivas? ¿El aguante y los métodos de los barras saltaron el alambrado sin que nadie lo advirtiera? Esa sensación quedó tras un fin de semana con peleas para todos los (malos) gustos.
Estudiantes le ganó a River y es el único puntero del Clausura. Sin embargo, se habló más del enfrentamiento entre Desábato y Ortega que del propio partido. Uno le dijo “borracho”, el otro le clavó los botines en la pierna, el árbitro jugó a ser Poncio Pilatos y no expulsó a ninguno y la polémica duró mucho más que 90 minutos. El que dijo “borracho”, que ya había estado preso en Brasil por decirle “macaco” a otro colega, atribuyó su reacción a las 1.000 pulsaciones que se tienen dentro de un terreno de juego. Más tranquilo, con su corazón latiendo a menor ritmo, se quejó por ser noticia por cosas que no tienen que ver con el fútbol. Y para dejar en claro que el puterío no es lo suyo, le dijo al diario Olé: “Ortega me dijo cornudo y no salió en ningún lado”.
El Burrito, por su parte, eligió no hablar más del cruce con Desábato, aunque sí consideró necesario aclarar que el choque automovilístico que protagonizó ayer “no tuvo nada que ver con lo mío”.
La noche de fútbol entre pinchas y millonarios también parió otro duelo dialéctico. Sensible porque el DT de River consideró que Estudiantes no mereció los tres puntos y ganó con un gol en contra, Verón, un ejemplo tantas veces a la hora de hablar, esta vez mostró su peor faceta. “Cappa en el fútbol argentino no ganó nada”, dijo la Brujita, quien, sin matices, hizo apología del exitismo: “Para defender cierta ideología con fundamentos hay que conseguir logros”.
En Boca, Riquelme y Palermo son noticia cuando no se abrazan. Y también cuando se abrazan. Y, además, Riquelme se cruzó con el Kily González. Fue, según dicen, por una disputa de los tiempos en que eran compañeros en la Selección, el mismo motivo que provocó las puteadas entre Almeyda y Verón.
Para no desentonar, Migliore y Medel también se apuraron en público. Y Monzón, pese a que se llama Luciano y no Carlos, le dio una piña a Damián Martínez en plena Bombonera.
Los dirigentes cómo se iban a quedar atrás. Tras el 0-5 con Newell’s, el presidente de Colón, Germán Lerche, se quejó porque “uno se rompe el orto para que el club y los jugadores estén al día y encontramos respuestas como ésta”. Según su lógica, los futbolistas no pueden perder de esa manera por el simple hecho de que cobran su sueldo a término.
Y si de peleas entre pesos pesados se trata, no pueden quedar afuera Daniel Vila y José Luis Meizner. El empresario y presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza denunció al secretario general de la AFA por un ataque en la cancha de Quilmes. “Es un hecho que no se había visto nunca. No nos atacaron directamente los barras. Esto es inédito, porque fue el señor José Luis Meiszner quien los alentó. Nos tendió una emboscada”, contó Vila. La respuesta de Meizner: “Vila tuvo un comportamiento mafioso. Estaba acompañado por un ejército irregular. Es un mitómano peligroso para la sociedad”.
Cuestiones del fútbol, que les dicen.

lunes, 26 de abril de 2010

CristianKilyGonzalez.blogspot.com: "¡Segundos afuera!" (Ole)


No jugaban por la punta, pero el clásico fue calentito: el Kily se enojó feo por una patada de Riquelme, Migliore fue a buscarlo a Medel, y Monzón metió una piña.

En el clásico no estaba en juego la punta. Sí la historia. Sí la necesidad. Y en un momento, la Bombonera se convirtió en un notable bolonqui. El partido no daba para mucho. Boca se había puesto 2-0, Riquelme y Palermo ya se habían abrazado sin entusiasmo y San Lorenzo estaba lejos de inquietar a García. Pero se prendió la mecha. Y los hinchas que ya estaban elucubrando qué iban a morfar a la salida de la cancha volvieron a meterse en el partido. Como en esas películas en las que no pasa nada y de pronto cambia la trama. Y en esta peli, un giro lo dio la patada de Riquelme al Kily. El 10 le fue abajo, al tobillo. Ahí, el Kily, que no se caracteriza por tener la calma de un budista zen, se levantó, lo pechó y hasta se peleó con los compañeros que querían frenarlo. Hubo amontonamiento y agarrame que lo mato entre varios jugadores. Llegó Favale, el árbitro, que justo pasaba por ahí (la noche del pito fue muy mala), y amonestó al 10 de Boca. Paz. ¿Paz? M & M.

Hablando de tipos que no son justamente de ánimo sosegado, al rato se cruzaron Migliore y Medel. Fue en un córner para Boca, luego de que el arquero le tapara un tiro libre a Román y mientras la gente de Boca estaba a puro “ooole, ooole”. Hubo insultos de un lado y del otro. Migliore lo quiso pelear en el medio del área. ¿Favale? Bien gracias. A ese espectador sólo le faltaban un buen sillón y los pochoclos... Pero la pelea no quedó ahí. Así como al final Román y el Kily se saludaron, apenas terminó el partido Migliore volvió a buscar a Medel. Tuvieron que frenarlo. El chileno, mientras, hacía gestitos con sus manos, al estilo “mirá cómo tiemblo...”.

Pelea Monzón.

Acaso motivados por la atracción y el amontonamiento que había despertado el lío entre los ilustres Riquelme-Kily, hasta en el segundo tiempo se cruzaron Damián Martínez y Monzón que, sobre un costado y sin pelota, le hizo honor a su homónimo y le metió un manotazo en la cara al pibe. Feo. Como el partido.